La literatura no existe por sí misma. Nada humano existe por sí mismo, si nos ponemos radicales. Las obras humanas existen dentro de la cultura, en tiempo y espacios específicos. No importa que no sepamos cómo fueron las circunstancias, fueron reales. Todo lo que ahora contemplamos nació de ciertas circunstancias, ahora perdidas. El reto, para quienes nos dedicamos a la investigación, es comprender esas circunstancias y aprender algo.